EDITORIAL

Las tarjetas de crédito solapadas y silenciosas nos atacan

Callados y mojigatos se sienten complacidos muchos de los emisores y operadores de tarjetas de crédito.
domingo, 5 de julio de 2020 · 08:00

La pandemia ha dado un golpe fortísimo al sistema de salud del país y del mundo; ha desnudado una verdad que era secreto a voces… la inversión en salud y sus servicios conexos ha sido mínima y la preparación y capacitación para enfrentar eventos como el que vivimos catastróficamente nula.

Nos ha llenado de impotencia ver como los seres queridos, los amigos o los que no lo son, son atacados por este mal que, además, obliga a separarnos de ellos y no poder confortarlos en sus momentos más difíciles y necesitados…  

Pero la otra y muy devastadora peste, mucho más difícil de combatir y erradicar está en la amoralidad y falta de escrúpulos y ética de todos los “vivos y vivarachos” que han utilizado, para su beneficio propio, el dolor humano y la tragedia que esta crisis ha traído… otros tantos sinvergüenzas que han utilizado los beneficios destinados a discapacitados en beneficio de ellos, otros que han hecho “modus vivendi” del tráfico de influencia, dádivas, trueques políticos, arreglos bajo la mesa y compadrazgos utilizando el bien y dinero público que a quien verdaderamente le pertenece es al pueblo.

Al igual que los anteriores, ya aparecieron los usureros con licencia, operadores y grupos financieros asociados a las tarjetas de crédito, callados y solapados, se frotan las manos con el tremendo y despiadado negocio … además legal y con el beneplácito cómplice del gobierno y sus autoridades financieras.

Rápidamente, se han “condolido y solidarizado” con este inmenso problema y han refinanciado sus obligaciones, pero cuando llega la cuenta, con susto, horror e impotencia se ve que cobran tasas de más el 2,5% mensual, es decir más del 30% al año.

Estos “benefactores y solidarios” servidores de la ciudadanía, se han “apiadado” por la falta de trabajo de los obreros, por las vacaciones obligadas de secretarias, personal de apoyo y otros empleados, por la reducción en los ingresos de taxistas y otros medios de transportación, por la pérdida de trabajo de otros muchos, por los cierres obligados de negocios, fábricas y comercios… y graciosamente, con el silencio cómplice de las autoridades de control “aportan con su granito de arena” para superar la crisis.

Banqueros, financieras y operadores se benefician a manos llenas de esta oportunidad y el ciudadano común y corriente debe bajar la cabeza y aceptar el mazazo, sin saber de dónde pagará el capital y mucho peor los intereses usureros… el presidente de la república, la superintendencia de bancos y otros responsables de los órganos de control correspondientes hacen mutis total… no hay porque pelearse pues al fin están ya de salida.

Valorar noticia

0%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia

Comentarios