Clemente Orellana Sáenz

¿Quién responde por el 30-S?

El caso lleva cuatro años sin juicio(desde diciembre de 2016 por los jueces de la Corte Nacional de Justicia), por postergación de la audiencia de juzgamiento...
miércoles, 30 de diciembre de 2020 · 17:51

El 30 de septiembre de 2010, en el Regimiento Quito No 1 y Hospital de la Policía Nacional del Ecuador en Quito, se produjo un aparente secuestro, intento de magnicidio e intento de golpe de estado, por parte de un grupo de miembros de tropa de la Policía Nacional del Ecuador, que produjo 5 muertos, 274 heridos. En horas de la mañana los elementos de tropa, iniciaron una protesta contra la Ley de Servicio Público aprobada por la Asamblea Nacional del Ecuador el 11 de agosto de 2010, en la cual la Policía y los militares fueron integrados a la Ley de Servicio Público. Se sumaron un grupo de elementos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, que bloquearon la pista del antiguo Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre y algunos miembros de tropa que salieron a las afueras del ministerio de defensa. La presencia del presidente Rafael Correa Delgado en el foco del amotinamiento, fue un acto de negligencia, tenían que presentarse los altos mandos policiales, el ministro de gobierno, pero nunca el primer mandatario, quien fue recibido con granadas de gas lacrimógeno, produciéndose un caos total, le pusieron a bue recaudo en un edificio contiguo, en que se hizo el video que recorrió el mundo, pidiendo “que lo maten” si eso querían, situación de mucho riesgo, porque podía recibir el disparo de algún amotinado rabioso. En medio de la anarquía y con mascara antigases, se le traslado al Hospital de la policía, vecino al Regimiento Quito No1. A las 9 de la noche se inició una incursión militar en el hospital, que fue visto en cadena nacional por todos los ecuatorianos, con una balacera y tableteo de las ametralladoras, entre los policías amotinados y fuerzas especiales del Ejército ecuatoriano y la policía de operaciones especiales, las huellas de los disparos y el armamento de grueso calibre utilizado, por ambas partes, quedaron en el túnel que comunica al Hospital Metropolitano con el centro médico Meditropoli, en donde tenía mi consultorio, con enormes boquetes en el mismo. El operativo del ejército contó con la participación de 900 efectivos, parecía una película de guerra, cuando salió el todo terreno escoltado por policías y vimos atónitos como cayó herido en forma fulminante el cabo de policía Froilán Jiménez.

Según informe del Ministerio de Salud Pública, ese día a escala nacional hubo 10 fallecidos, cinco en Guayaquil, no relacionados y 5 en Quito: Juan Pablo Bolaños estudiante de economía de la Universidad Central; soldado, Darwin Panchi, soldado, Jacinto Cortez, de las FF.AA.; miembros de la Policía Nacional, Edwin Efrén Calderón Landeta; Froilán Jiménez. Hubo 274 heridos,20 en Quito,28 en Guayaquil y 46 en el resto de provincias. El país vivió en zozobra todo el día, los rumores iban y venían, se dieron casos de violencia extrema, disenso en los criterios sobre si “estuvo o no secuestrado; ¿golpe de Estado frustrado o motín fuera de control? Existen diversos criterios sobre lo sucedido el 30-S, los correistas dan sus versiones y los opositores de esa época igual, se siguieron y procesaron a 200 personas, hubo sentencias condenatorias, absoluciones posteriores, pero al final, todavía la Historia no ha dado un juicio crítico serio, inequívoco y así parece que quedará por muchos años más. La Fiscalía a poco tiempo de que se cumpla la prescripción del 30-S, ha decidido procesar a cinco oficiales de las FF.AA. en servicio pasivo, el jueves 24 de septiembre de 2020, la jueza Luz María Ortiz, ha ordenado como medidas cautelares  la presentación periódica cada 15 días y prohibición de salida del país, en contra de Luis Castro, Paúl Guzmán, Jorge Merino, Jorge Peña y Hegel Peñaherrera, que son acusados por la fiscal Claudia Romero, de ocasionar la muerte del policía Froilán Jiménez y de los militares Darwin Panchi y Jacinto Cortez, durante la revuelta policial del 30 de septiembre de 2010. las FF.AA. son una organización profesional, moderna, vertical en la cadena de mando, siendo su máximo líder el Comandante General el presidente de la República, el enlace civil entre las fuerzas militares es el ministro de defensa. ¿Quién dio la orden del rescate del presidente, que estaba “retenido” en el hospital de la Policía Nacional?, tiene que existir por escrito, hacia el Comando Conjunto de las FF.AA. (COMACO) y de éste al Comandante General del Ejército hasta llegar a los niveles operativos específicos, que movilizaron las tropas, para allanar la casa de salud, que se supone es inviolable, por cuanto existían pacientes, en sus diferentes servicios médicos y deben ser respetadas sus instalaciones, incluso en tiempos de guerra. ¿Y qué se hacía, si hubiera existido intenciones de magnicidio? Hay muchas preguntas y respuestas, que no se han dado y por eso las secuelas del 30-S siguen vivas a pesar de haber pasado 10 años, la herida está presente y no ha cicatrizado, dentro del marco histórico de “guerras intestinas” en el Ecuador y una sociedad civil sin una sólida cultura política.

Un juicio a funcionarios militares se dio el martes 01 de octubre de 2013, se inició el primer juicio por lesa humanidad según el Estatuto de Roma contra 10 ex oficiales: cinco generales del Ejército, cuatro coroneles y un general de Policía, que se habría cometido en contra de miembros del desaparecido movimiento subversivo Alfaro Vive Carajo (AVC), el caso lleva cuatro años sin juicio(desde diciembre de 2016 por los jueces de la Corte Nacional de Justicia), por postergación de la audiencia de juzgamiento, hasta este mes de 2020. La historia de la humanidad va paralela con la historia militar, entendiendo ésta como parte de la primera en la cual la guerra ha sido la constante permanente; los derechos humanos no existían, peor las libertades individuales y colectivas; es a raíz del genocidio judío en la segunda guerra mundial, que se produce la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948. En este nuevo juicio a prestantes militares, con el debido proceso se tratará de aclarar el rol de cada elemento civil y militar que participaron en un día doloroso para el país, como fue el ya famoso 30-S. ¿Quién o quienes responden por el 30-S? Quedan los muertos inocentes retorciéndose en sus tumbas.

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