Clemente Orellana Sáenz

La salud de los candidatos

Todos los candidatos deberían hacerse una consulta exhaustiva de su aparente buena salud, porque una persona puede parecer que goza de salud y ser falso...
lunes, 21 de diciembre de 2020 · 12:25

Nos aproximamos a las elecciones del 7 de febrero de 2021, para escoger presidente, vicepresidente  y asambleístas nacionales, y los ciudadanos debemos realizar una profunda reflexión de por quién vamos a votar, dejando a un lado las preferencias emotivas y superficiales, pensar en el país, en el estado, en la Patria, en el hogar de nuestros hijos, nietos y bisnietos, en donde sea factible perfeccionar la sociedad, haciéndola más equitativa, cálida, humana, tenemos casi todo para ser una potencia en exportación de frutas raras, de frutos del mar, ya lo somos en camarones en flores, en cultura, nos falta únicamente líderes auténticos, que vean el cargo de presidente como una conscripción social de servicio, no de robo y enriquecimiento ilícito, que cumplan las promesas hechas en campaña, que por lo general son muy demagógicas y sirven sólo para el mercadeo de la candidatura, llegados al poder desaparecen como “espuma en las olas del  mar” y la gente queda con un sabor amargo de otra vez recibir la traición del populismo, esperemos que no sea así. Dentro de los aspectos básicos de elección está la salud de los candidatos, es importante que estos gocen de una buena aparente salud, porque nadie tiene comprada la vida y en cinco minutos te puedes ir al más allá víctima por ejemplo de un infarto agudo de miocardio o una enfermedad vascular cerebral, que te mata o te deja hemipléjico y se acabó todo. Han corrido muchos rumores en parte con malicia y ganas de dañar y afectar al contrincante, que no tiene sentido repetirlos, porque no pasan de ser eso, “simples rumores” infundados, son los propios candidatos que tienen que pensar si pueden o no dirigir un país, una nación un estado como el Ecuador, bello y rico, pero también conflictivo y con graves problemas como la violencia, la discriminación, el femicidio, la enorme cultura de la corrupción, la falta de liquidez, la pandemia del Covid-19, la carencia de empleo,  entre otros.

Cuando un profesional desea ingresar a cualquier institución sea pública o privada se tiene que someter a una serie de exámenes de laboratorio e imagen y a una rigurosa elaboración de la historia clínica por parte del médico de la empresa, con el fin único de conocer el estado de salud del aspirante; para estudiar medicina en la universidad Nacional de Colombia nos hicieron una evaluación psiquiátrica, hablo del año 1970, hace 50 años. Si en el Ecuador hiciéramos lo que se hace con cualquier ciudadano para ingresar a cualquier trabajo la historia sería diferente, no se graduarían de psiquiátricas en forma abusiva todos los diputados del congreso que le declararon al presidente Abdala Bucaram Ortiz de “incapacitado mental” para gobernar y muchos no hubieran podido llegar a la presidencia, como el tipo “folclórico” de Filipinas que insulta a todo el mundo y por último dice que es el nuevo Hitler que va a exterminar a 3 millones de drogadictos que hay en ese país. No hubiera dictadores que asesinaron a cientos de miles de personas inocentes, en fin, la Humanidad sería otra, pero eso es una utopía. Recordemos la historia, en las elecciones pasadas de 2017, hubo el pedido formal de un político de la oposición de que el candidato a la presidencia en ese entonces Lenin Moreno quien sufre de una paraplejia de los miembros inferiores producto de un balazo cuando en forma criminal le asaltaron hace muchos años, presente un certificado de salud en el cual se explique cómo se encuentra y si podría ser presidente y gobernar. Ya termina su mandato y ha demostrado que tiene un excelente estado de salud a toda prueba, a pasar de la paraplejía y todas las patologías que le acusaban.

Todos los candidatos deberían hacerse una consulta exhaustiva de su aparente buena salud, porque una persona puede parecer que goza de salud y ser falso. Pero tan importante como el estado de salud física es la salud mental, es decir la capacidad para razonar, analizar, pensar, actuar bajo ciertas conductas apropiadas que no le estratifiquen con trastornos psicóticos es decir pérdida de la realidad con el entorno externo e interno y una destrucción de la personalidad, que le impida tomar decisiones adecuadas y no estén afectados de trastornos bipolares, esquizofrenia, paranoia, demencia, depresión severa y tantas otras patologías que serían insalvables para que un individuo pretenda gobernar. Ahora conocemos que pasados los 40 años de edad hay un buen porcentaje de personas con hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, hipotiroidismo es decir factores de riesgo que pueden ser muy bien controlados, dolores crónicos de los diferentes grupos musculares por estrés, insomnio y muchas enfermedades más que les permiten a los sujetos llevar una vida casi normal. ¿Quién se atreve de los 16 o 17 candidatos a presentar los certificados?

Valorar noticia

0%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia