ENTREVISTA

Juan Carlos Guamán, el diseñador de moda que se inspira en lo simple ¿Por qué Ecuador está rezagado?

Su fuerte es vestir a la mujer. Sin embargo, tiene colecciones masculinas exitosas. Juan Carlos conversó con La Verdad acerca de la industria y el futuro de la moda en Ecuador y el mundo.
lunes, 27 de julio de 2020 · 11:29

A los 9 años de edad ya sabía coser en una máquina Overlock. Creció entre telas, cintas métricas, maniquíes y máquinas de coser, pues su madre es diseñadora. La pasión por el diseño de modas la lleva en la sangre y ahora se abre paso en el complejo mundo de la moda, en un país en donde la industria nunca ha despegado por completo y en donde el ser diseñador de modas implica duros sacrificios. Juan Carlos Guamán Carvajal pertenece a la nueva camada de diseñadores en Ecuador.

“Nunca me vi haciendo nada que no esté relacionado con el arte. Si no me dedicaba a la actuación, a la pintura, la opción era el diseño de modas”, cuenta el joven quiteño, experto en vestir a la mujer, aunque aclara que eso no le ha detenido para hacer colecciones masculinas con buena aceptación.

Sus primeros pasos

En Ecuador, en la Universidad San Francisco hizo su carrera, cuando solo era un título de tecnología. No se quiso quedar quieto y siguió sus estudios, pero esta vez en Artes Visuales, con una subespecialización en Diseño de Moda. Luego empezó una maestría en Argentina, en Gestión de Diseño. Hoy, es profesor en la Universidad San Francisco hace tres años y dicta clases técnicas y teóricas de Diseño. “Desde niño sabía que esto era lo mío. Las muñecas de mis hermanas fueron a las primeras a las que les diseñé sus trajes”, cuenta.

Cuando estaba por acabar la secundaria, a los 16 años, tenía en mente estudiar Arquitectura. “Esa es mi carrera frustrada, porque me encanta el diseño de interiores”, dice. “Cuando le dije a mi familia que iba estudiar Diseño de Modas, no les tomó por sorpresa. No se extrañaron. No hubo una mala reacción. mis papás siempre fueron abiertos con mis dos hermanos y yo. Nunca tuve un reclamo o falta de apoyo. Nunca me dijeron esa profesión es de "maricones" o que no iba a poder mantenerme”, relata.

Una carrera que ama

Cuando entró a estudiar Diseño de Modas y aunque estaba seguro que eso era lo que quería, también sintió un poco de temor, porque se pensaba que era una carrera sin futuro, pero para él, esa fue hasta cierto punto una oportunidad, pues en Ecuador el Diseño de Modas es relativamente nuevo. “Antes no se tenía un concepto del diseño de moda, sino de confeccionista, no se diseñaban prendas”, dice.

A pesar del crecimiento en el área del diseño, la situación no ha cambiado mucho, porque hay quienes creen que el diseñador es quien estudió corte y confección. “Es parte de la carrera, pero no es todo. Es como decirle a un arquitecto que solo debe aprender dibujo técnico”, explica Juan Carlos.

Le pregunto acerca de la industria de la moda en Ecuador y aunque reconoce que los diseños de los grandes no están en los almacenes, dice que aunque no es grande, sí existe industria de la moda en el país, pero asegura que no se la respeta. Para Juan Carlos, la moda estuvo pensada en las élites en un principio. Pero tiene claro que en Ecuador la gente trata de adaptar la moda a una realidad diferente, una economía diferente, un clima diferente.

Confección en masa

“La idiosincrasia del ecuatoriano hace que se copien los diseños. Es algo con lo que es difícil luchar. El ecuatoriano piensa que el producto nacional es malo. La gente piensa que el referente que llega de fuera es lo que vale. Existe limitante en cuanto a creación, eso pasa en el mundo fashion. Pero en cuanto a diseñadores independientes, de autor, no sucede eso y el mercado no es el mismo que consume ropa de cadenas de tiendas”, aclara.

Si hay que estar claro en algo es que usar ropa de diseñador es más costoso, porque no tiene nada que ver con líneas de producción masiva. Uno de los referentes en Ecuador de mercadeo de producto es Gustavo Moscoso, quien aunque no es diseñador, es exitoso en el mundo de la moda. Y es que el concepto es claro, es decir, tener lo que todo el mundo tiene es más económico y eso entienden los clientes de los diseñadores.

La oportunidad en medio de la crisis

Su paso por Argentina le demostró que desde el ojo extranjero, la moda en ese país se mueve mucho, pero viendo desde alguien que vive en Argentina, asegura que todavía le falta desarrollarse. Juan Carlos explica que es un panorama similar al que se vive acá, aunque recalca que Buenos Aires tiene mucho más recorrido en diseño que lo que tiene Ecuador. “En la calle te encuentras con personas que sí consumen moda”.

A propósito de los cambios en la moda a raíz de la pandemia, Juan Carlos cita casos de éxito como Armani, que bajó las revoluciones y lo siente como un progreso, porque propone un consumo más consciente a la realidad mundial. “No puedes hablar de ser amigable con el planeta si matas animales para cubrir las necesidades de una colección. Hay desfiles de moda sorprendentes. No ha sido un detenimiento para las grandes marcas para  mostrar sus colecciones. Chanel, Dior, que son casas grandes, emblemáticas, íconos de la moda, nunca hicieron esto. Presentaron su colección de alta costura y también las de resort. Miro dentro de las puestas en escena, porque la exposición no es la misma, pero el alcance es el mismo”, explica.

Pone también el ejemplo de Valentino, que acaba de presentar su colección de alta costura, pero redujo la cantidad de trajes y de 60 sacó alrededor de 15, en un formato exagerado, que lo convirtió en algo fuera de serie.

Juan Carlos cree en la moda sin género, pero dice que para crearla necesitas concentrarte en la moda con género. Luego se pueden romper reglas y conseguir nuevas visiones de la masculinidad y feminidad. “En cuanto a género y moda, con el pasar de los años, no va a existir diferencia entre lo masculino y femenino. La moda va a lo simple, unifica los géneros, para no generar nada ostentoso en la indumentaria. Nos acercamos a tiempos más críticos, con la pandemia ha cambiado todo y eso influye en el vestir”, dice.

Juan Carlos Guamán Carvajal le apunta a las grandes ligas de la moda y busca lo más simple, porque está consciente que la forma de vida cambia. “En los 80 uno tenía que lucir reloj, corbata, zapatos casuales, pañuelo y medias altas, hoy mientras más simple es mejor. El éxito ya no se mide por la indumentaria. Depende de la perspectiva”, dice.

 

Juan Carlos es un diseñador que siempre busca mirar hacia el futuro, pero regresa a ver al pasado, porque asegura que la nostalgia es un motor para generar nuevas propuestas y tiene de su lado a la industria de la moda, que es cíclica, que jamás se detiene y que siempre busca nuevas formas de llegar a quienes la consumen.

 

 

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